Según Sartre y el existencialismo,el ser humano empieza por existir, surge en el mundo, y luego se define, se es, con la capacidad inherente e individual de libertad .

Pero esta doctrina , este ideario aún siendo por un lado hermoso ,es romántico, y olvida que el contexto en el cual nacemos, crecemos o vivimos forja una serie de principios, emociones, valores , sueños, así como profundas limitaciones personales.

El ser humano es una promesa en si mismo, pero es evidente que el contexto condiciona a un nivel profundo e inconsciente nuestras inclinaciones, nuestros deseos, ya que en función de este, tendremos acceso a una determinada educación, a un habilidad mayor o menor en la gestión de las emociones, o a un entorno diverso o no..